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lunes, 18 de mayo de 2009

Chau, Benedetti...

ADIOSES
Despedirse del mar es demasiado
decirle adiós al cielo ya es más fácil
siempre hay ciertos adioses que hacen fila
esperando el llamado de la mano
la única que sabe despedirse
como lo saben todos los pañuelos
adiós al frío al hambre a la codicia
adiós a Dios patrono de las guerras
adiós a los amores sin historia
bienvenido el amor casi perpetuo
analfabeto en cada despedida
adiós adiós adiós adiós estamos
siempre diciendo adiós a algo a alguien
nadie puede vivir sin sus adioses
y se obliga a vivir con ese fardo
adiós al sueño de los invencibles
al deseo que vibra en otros muslos
al faro que por fin está apagado
como una linternita de bolsillo
adiós a los campeones jubilados
a las llaves sagradas que se pierden
alos silencios de los vertederos
y a los escandalitos de la infancia
lo cierto es que de veras bien de veras
sólo existe un adiós definitivo
pero esa mole quieta y sin remedio
no es adiós a la vida / es sólo un chau

jueves, 8 de mayo de 2008

Benedetti

Cando non sei nin que sinto leo a Benedetti, e de repente, non sei nin cando nin como, entrou na miña alma e sacouna de mín... e ahí está, no poema que estou lendo... sen adornos, sen facer ruido, case sen querer...
Deixo aquí unha entrevista-documental na que repasa a súa vida. Dura máis de 50 minutos e vale a pena cada segundo... pero, se teño que escoller, quédome con dous momentos; cando no minuto 25:50 Miguel Angel Solá recita "No te salves", e no minuto 13:42. Neste caso o segundo é fundamental... esa mirada, cando fala da súa muller... eu quero eso! É a única condición imprescindible, que me mires así.

domingo, 4 de mayo de 2008

Balada del mal genio. Benedetti.

Hay días en que siento una desgana
de mí, de ti, de todo lo que insiste en creerse
y me hallo solidariamente cretino
apto para que en mí vacilen los rencores
y nada me parezca un aceptable augurio.

Días en que abro el diario con el corazón en la boca
como si aguardara de veras que mi nombre
fuera a aparecer en los avisos fúnebres
seguido de la nómina de parientes y amigos
y de todo indócil personal a mis órdenes.

Hay días que ni siquiera son oscuros
días en que pierdo el rastro de mi pena
y resuelvo las palabras cruzadas
con una rabia hecha para otra ocasión
digamos, por ejemplo, para noches de insomnio.

Días en que uno sabe que hace mucho era bueno
bah tal vez no hace tanto que salía la luna
limpia como después de jabón perfumado
y aquello si era auténtica melancolía
y no este malsano, dulce aburrimiento.

Bueno, esta balada sólo es para avisarte
que en esos pocos días no me tomes en cuenta.