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miércoles, 17 de junio de 2009

El Once Mandamiento. Marcelo Birmajer.


Azules las veredas

y negro el tafetán

los peies y las barbas

el paso y la kipá

el paso y la kipá.


Mujeres con pelucas

y otras sin pudor

caminando mis calles

iguales bajo el sol

Iguales bajo el sol.


Polleras largas negras

blusas con almidón

y hasta el aire parece

cumplir la tradición.

Y hasta el aire parece

cumplir la tradición.


Dos niños que se apuran

y el padre va detrás

acaban de bañarse

porque empieza el shabat

porque empieza el shabat.


Yo miro a los dos niños

con peies y kipá

y cuento mis pecados.

Innumerables.


Me gustan las mujeres

y no guardo el shabat

como carne de cerdo

yo no cumplo Torá

yo no cumplo Torá.


Tal vez en las alturas

D’s me perdonará

y si no me perdona

ya me ha dado mucho.


Una mujer pagana

voceando su café

las extrañas coreanas

y Sefarad también.


El boio, las baklabas,

el kipe, el jasmashim.

Oasis de mis calles

Oriente ashkenazí.


Negocios de camisas

y calles del ayer

palabras en hebreo

y marcas en inglés.

Camino por mis calles

y no puedo olvidar

un pozo, una tragedia

la muerte, la maldad.


Pero mi barrio es dulce

y oculta una verdad

el Once Mandamiento:

La vida seguirá

El Once Mandamiento:

La vida seguirá.

La vida seguirá.

lunes, 18 de mayo de 2009

Chau, Benedetti...

ADIOSES
Despedirse del mar es demasiado
decirle adiós al cielo ya es más fácil
siempre hay ciertos adioses que hacen fila
esperando el llamado de la mano
la única que sabe despedirse
como lo saben todos los pañuelos
adiós al frío al hambre a la codicia
adiós a Dios patrono de las guerras
adiós a los amores sin historia
bienvenido el amor casi perpetuo
analfabeto en cada despedida
adiós adiós adiós adiós estamos
siempre diciendo adiós a algo a alguien
nadie puede vivir sin sus adioses
y se obliga a vivir con ese fardo
adiós al sueño de los invencibles
al deseo que vibra en otros muslos
al faro que por fin está apagado
como una linternita de bolsillo
adiós a los campeones jubilados
a las llaves sagradas que se pierden
alos silencios de los vertederos
y a los escandalitos de la infancia
lo cierto es que de veras bien de veras
sólo existe un adiós definitivo
pero esa mole quieta y sin remedio
no es adiós a la vida / es sólo un chau

lunes, 12 de mayo de 2008

As pombas de Paloma


AS POMBAS

Pombas que voan,
a medio caer,
lavando as súas plumas ,
ulindo a súa pel.
Manchan as casas, os chans tamén,
andan a patas voan moi ben.

Observan a barcos, a mares tamén,
len os libros, con sabor a
mel,
agardan ao vento, para bailar con él,
danzando, correndo, saltando ao revés,
ordenan a súa casa, a súa roupa, a súa pel.

Convidan a amigas, amigos, e a
Abel, coa súa amada bebendo café, tirando ao
lago, deixando caer.

Son, pombas de cores,
marróns, amarelas, azuis e de máis,
razas distintas,
razas do mar ,da terra, do aire, dalgún lugar.

Con este poema, Paloma, aos seus 11 anos, vén de gañar o 2º premio no concurso de poesía e relato curto organizado en Nigrán por mor do día das Letras Galegas, na categoría de 10 a 16 anos. Noraboa!



jueves, 8 de mayo de 2008

Benedetti

Cando non sei nin que sinto leo a Benedetti, e de repente, non sei nin cando nin como, entrou na miña alma e sacouna de mín... e ahí está, no poema que estou lendo... sen adornos, sen facer ruido, case sen querer...
Deixo aquí unha entrevista-documental na que repasa a súa vida. Dura máis de 50 minutos e vale a pena cada segundo... pero, se teño que escoller, quédome con dous momentos; cando no minuto 25:50 Miguel Angel Solá recita "No te salves", e no minuto 13:42. Neste caso o segundo é fundamental... esa mirada, cando fala da súa muller... eu quero eso! É a única condición imprescindible, que me mires así.

domingo, 4 de mayo de 2008

Balada del mal genio. Benedetti.

Hay días en que siento una desgana
de mí, de ti, de todo lo que insiste en creerse
y me hallo solidariamente cretino
apto para que en mí vacilen los rencores
y nada me parezca un aceptable augurio.

Días en que abro el diario con el corazón en la boca
como si aguardara de veras que mi nombre
fuera a aparecer en los avisos fúnebres
seguido de la nómina de parientes y amigos
y de todo indócil personal a mis órdenes.

Hay días que ni siquiera son oscuros
días en que pierdo el rastro de mi pena
y resuelvo las palabras cruzadas
con una rabia hecha para otra ocasión
digamos, por ejemplo, para noches de insomnio.

Días en que uno sabe que hace mucho era bueno
bah tal vez no hace tanto que salía la luna
limpia como después de jabón perfumado
y aquello si era auténtica melancolía
y no este malsano, dulce aburrimiento.

Bueno, esta balada sólo es para avisarte
que en esos pocos días no me tomes en cuenta.